Cata Moriles Montilla

Cata Moriles Montilla

En la cata de vinos de la ASRM que tuvo lugar el martes 18 de abril, se degustaron diversos vinos procedentes de los territorios vinícolas de Jerez y Sanlúcar, así como de Montilla y Moriles, conocidos por contar con algunas de las primeras bodegas del país, como la emblemática bodega Alvear.

A pesar de la clasicidad de estos espacios, se ha constatado que han comprendido la importancia del territorio y de la singularidad de su emblemática uva, la Pedro Ximénez, y se han adentrado en una radicalización que los hace aún más singulares.

La cata comenzó con dos vinos de la bodega tradicional Pérez Barquero: el Finca la Cañada, un vino sabroso y de precio ajustado, y el Brut Nature G1, ambos procedentes de las sierras de Montilla y elaborados en suelos de albariza caliza activa.

Toro Albalá presentó tres vinos de su colección Miut: El Jabonero, Santa Magdalena y L’Assemblage, todos ellos serenos y personalísimos, con una placidez más asequible cuando se combinan.

Alvear, la gran bodega que ha hecho celebérrimo su fino C.B, presentó su colección 3 miradas, bajo la dirección de Raúl Pérez, que practican un nuevo registro con la uva PX, pasando 22 meses bajo velo en flor. Los vinos Cerro Franco, Cerro Macho y Viña Antoñín muestran un poderío en boca y una personalidad arrolladora.

Lagar de la Salud, el proyecto más personal de Miguel Puig y Fátima Ceballos, presentó dos blancos y dos tintos, todos ellos con una tremenda personalidad y muy marcados en aromas propios de la variedad.

Miguel Castro Maillo presentó sus nuevas propuestas, Vereda y Estático, que muestran la fortaleza de sus convicciones y sus avasalladores resultados.

Insensatos, uno de los grupos que más está haciendo por revalorizar el territorio de la sierra de Montilla como exponente de la diversidad de los suelos, presentó El Barco y La Condená, vinos frescos y aromáticos que hablan de los suelos pobres y menos favorecidos donde se cría la PX.

Santa Magdalena propuso dos vinos, un Blanco Natural y un Blanco de Guardia, sencillos pero honrados, con un agradable paso en boca.

Para cerrar la cata, Lagar de los Frailes presentó tres vinos finos añejados: el Fino en rama, el Viejo en rama y el increíble Viejísimo, que cuenta con 25 años de crianza bajo velo en flor, los tres únicos vinos de crianza biológica.

En resumen, la cata de vinos de la ASRM fue una experiencia en la que se pudieron degustar una gran variedad de vinos singulares y muy marcados por la personalidad de su uva y de su territorio, mostrando el gran potencial de la región vinícola de Montilla-Moriles.

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